Textured Calm.
La superficie sustituye al adorno.
Los colores se vuelven más suaves; las formas, más cuidadosas. No es de extrañar que la superficie sea el centro de atención. El ornamento regresa; pero no como patrón, ni como decoración, ni siquiera como algo llamativo. Se torna táctil.
Los finos relieves y las suaves irregularidades aportan profundidad a los materiales sin que estos se impongan. Las texturas se convierten en compañeros silenciosos que solo despliegan todo su efecto en las distancias cortas e invitan al tacto.
Puro tacto.
Estructuras verticales, láminas, ranuras, listones, cavidades, paneles posteriores acanalados, metal mate, piedra de grano grueso, frentes estructurados: casi en todas partes había superficies que no solo buscaban que se las viera, sino que se las tocase.
Valdesign utilizó la materialidad como medio narrativo. En el caso de antoniolupi, este amor por el detalle en el baño se acentuó casi artesanalmente: piezas únicas, estructuras martilladas, líneas minimalistas, máxima personalización. Su objetivo: crear algo especial; pero no llamando la atención, sino con precisión.
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